Manor House Hotel and Golf Club, en Castle Combo

Los Cotswolds en Inglaterra

Cotswolds se denomina a una zona de 45 por 150 kilómetros que, estando a menos de una hora de auto de Londres, se extiende desde Stratford Upon Avon (ciudad natal de Shakespeare) en el norte, hasta Bath en el sur; y desde Oxford en el este a Gloucester en el oeste.

 

El imaginario colectivo relaciona a la campiña inglesa con esa superficie ondulada teñida de un verde como no hay otro, con robles portentosos, pequeñas villas detenidas en el tiempo, construcciones de piedra, caminos encerrados por pircas o setos, ovejas, vacas y ocasionales salidas del sol. Vengo hoy a dar fe de que eso es cierto. Puedo afirmar que la fantasía no le ha sumado encanto a ese sitio en el que la naturaleza, la historia y el carácter cultural de sus residentes se potencian para crear una atmósfera que nos transporta a tiempos idos, aunque patrimonio e idiosincracia sean hoy tan reales como hace siglos.

 

Cotswolds se denomina a una zona de 45 por 150 kilómetros que, estando a menos de una hora de auto de Londres, se extiende desde Stratford Upon Avon (ciudad natal de Shakespeare) en el norte, hasta Bath en el sur; y desde Oxford en el este a Gloucester en el oeste. Muchos la denominan el corazón de Inglaterra. Cotswolds es la combinación de dos palabras. Wolds refiere a “suaves colinas” y cots, que podríamos traducir como “cunas”. Es decir, deberíamos entender ese nombre como “suaves colinas con muchas ovejas”. Y otra vez debo dar fe de que es absolutamente cierto. Ovejas abundan, en rebaño, sueltas, en los caminos, en los potreros, en los parques.

 

Atrévase a manejar

Pero si ese bucólico paisaje no fuera suficiente como para quedarse mirando hasta que los ojos no den más, el rosario de pequeños pueblitos y aldeas -construidos con la típica piedra local de color miel- que vamos cosiendo a medida que atravesamos la zona, quitan el aliento. El pico de mayor esplendor de la región se produjo  en su momento a partir del comercio de la lana.

Hoy se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos del Reino Unido. La mejor manera de recorrer Cotswolds es alquilando un auto. Independientemente de la buena red de transporte público de la que hace gala Inglaterra, son tantos los villorrios que es preferible que usted los visite a su aire y a su propio arbitrio. La recomendación es, si usted no está acostumbrado a manejar por la izquierda, alquilar un auto con cambios automáticos. Siempre es una cosa menos en la que pensar. Ah!, y un GPS hoy por hoy se torna imprescindible.

Para manejar, un consejo: en las rutas de doble mano, y aún en avenidas y calles urbanas, usted preste atención a la línea del medio de la calzada, que quedará a su derecha. Basta con que usted quede un poquito a la izquierda de esa línea. De lo contrario, si calcula por su sensación habitual, la distancia le resultará engañosa y puede rozar o llevarse por delante lo que quede a la izquierda de su vehículo.

Más allá de sus impulsos, lo ideal es mirar el mapa de Cotswolds y según por dónde quiera usted ingresar a la región elegir la sucesión de pueblitos que quiera visitar. Puede hacerlo ingresando  a www.the-cotswolds.org (sitio hecho por los habitantes del lugar) o a www.cotswolds.com , el sitio oficial.

Trate de evitar autopistas o rutas principales. Tome caminos secundarios, de esos en los que sólo pasa un auto y en caso de venir uno de frente usted o el otro conductor deberá retroceder o adelantarse hasta alguna de las dársenas que de tanto en tanto ensanchan un poco el camino como para que quepan dos autos. Déjese sorprender por campos de un amarillo brillante. Son los campos de colza, que se cultiva para producir aceite. Vaya con cuidado y trate de no atropellar a ningún animal. Ya sabe usted cómo son los británicos con ese tema.

 

Vista de Bibury, Inglaterra

Vista de Bibury, Inglaterra

 

 

El pueblo más bonito

Fue en Castle Combe –a sólo 12 millas de Bath– donde en una de las calles que acompaña un pequeño río (de los muchos con que cuenta la región) un cartel pedía prudencia porque la calzada solía ser cruzada por patos. Claro que era un cartel para residentes. Los visitantes dejan los autos en parkings que al efecto hay en las afueras de cada villa. Y ya que hablamos de Castle Combe debo decir que para mí es “la joya de la corona”. Bah! para mí y para muchos, al punto que es una locación favorita para lo cineastas. Hacía poco había visto Caballo de guerra, muchas de cuyas escenas fueron filmadas allí, en ese caserío del S XVII. No hay en ese lugar un solo cartel o signo que denote modernidad. Si hasta las típicas cabinas telefónicas coloradas y los no menos colorados buzones de la Royal Mail  están disimulados detrás de algunas edificaciones.

En el porche de una casa su dueña había dejado sobre una mesa porciones de torta y algunos budines enteros con la indicación de su costo. Me llevé una después de dejar en un buzón 1,5 libras que costaba la que elegí.

 

Castle Combo, Inglaterra

Calle principal junto al río Bybrook, Castle Combo, Inglaterra

 

Poco menos que el edén

Caminando  por frente a una soñada hilera de casas muy antiguas se puede llegar al Manor House Hotel and Golf Club. Es una experiencia religiosa visitar ese soberbio edificio del S XIV construido sobre viejas fundaciones normandas del SXI (originalmente habían estado los británicos y luego los romanos), envuelto por un espléndido parque inglés, que cuenta también con jardines de estilo italiano, y por donde pasa el río Bybroock. Entre en www.manorhouse.co.uk para saber más o reservar alojamiento.

 

A tan sólo 33 millas de Castle Combe, en el mismo condado de Wiltshire, hay atracciones imperdibles. Los conjuntos megalíticos de Stonhenge y Avebury, que fueron declarados Patrimonio Mundial de la Humanidad, no pueden dejar de verse. Se trata de santuarios constituidos por círculos de menhires de origen prehistórico y cuya relación astronómica no ha sido todavía dilucidada. No muy lejos de ahí, en la A4 que une Calne con Malborough, puede verse el famoso Caballo Blanco hecho en 1780 con el simple artilugio de cortar el pasto y dejar a la vista el suelo de tiza blanco que compone la colina donde está diseñado.

 

Termanas romanas de Bath, Inglaterra

Termanas romanas de Bath, Inglaterra

 

 

Lacock, el pueblo de Harry Potter

En el otro sentido, a 11 millas de Castle Combe, está la imperdible Lacock, que casi en su totalidad es propiedad de la National Trust. Allí fueron filmadas varias escenas de la saga de Harry Potter. Docenas de pueblitos merecen ser visitados, con sus antiguos mercados todavía funcionando. Detrás de cada ventana de cada casa, como un adorno para los que ven desde afuera, sus dueñas colocan porcelanas, muñecos o floreros.

De los villorrios que visitamos les recomiendo también Moreton in March y Bibury. Burford no es un villorio, sino un pueblo, pero muy pintoresco. Bath, claro está no puede dejar de verse si es que no lo conoce.

 

Calle en Lacock, Inglaterra

Calle en Lacock, Inglaterra

 

Fotografías de Sebastián Arauz

 

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Nino es periodista y gestor cultural. Fue corresponsal durante 18 años del Diario La Nación y dirigió el Centro Cultural Victoria Ocampo (Villa Victoria) en Mar del Plata. Presidió el Ente de Cultura de la Municipalidad de Gral. Pueyrredón y el Gabinete Social del Instituto Cultural de la Prov. de Buenos Aires.

editorial@discovertravelnews.com

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