Chrysler Building, New York

La joya Art Decó cercana al cielo

El edificio Chrysler es el ejemplo perfecto de los edificios que nacieron atrapados en la carrera por convertirse en el más alto del mundo. No importaba, cuanto tiempo o por cuantos metros, era la meta.

 

El Chrysler lo fue, aunque solo por 11 meses antes de ser superado por el Empire State Building. Sin embargo, y a la distancia, poco importan los metros de diferencia que este último le sacó en ventaja, ya que su icónico y hermoso diseño  lo convirtieron en un símbolo. Fue y es un clásico ejemplo de la arquitectura Art Deco, y para muchos arquitectos es considerado uno de los mejores edificios.

 

 

Chrysler Building, New York

Vista gárgolas del Chrysler Building, New York

Historia del edificio Chrysler

El proyecto para el Edificio Chrysler comenzó en colaboración entre el arquitecto William Van Alen y William H. Reynolds. El diseño original era tan ambicioso que incluía una corona de “diamantes”, ventanas de triple altura y secciones de 12 pisos con esquinas de vidrios, aligerando el aspecto del edificio. Pero resultaron ser demasiado caros y avanzados para los gustos de Reynolds, quien estaba encargado de vender el diseño al industrial Walter Chrysler.

Chrysler supo ver la oportunidad de este proyecto en los terrenos de la calle 42 East, con costos más económicos en la zona de la estación Grand Central que había sabido ser muy glamorosa. Creía en que un edificio de esta envergadura le devolvería la vida a esta zona. Tanto fue el entusiasmo de Chrysler que solicitó algo aún más ambicioso para el proyecto solicitado a Van Alen. Buscaba encontrar elementos que lo conviertan en algo realmente icónico y una obra arquitectónica recordada en la historia.

 

La estética del edificio también debía representar también a la industria automotriz, tan importante para la década de 1920 como para la empresa de Chrysler. De allí nace la idea del metal, las gárgolas y las águilas adornando el edificio, a imagen del automóvil Plymouth.

Luego se impuso la búsqueda por ser el más alta del mundo, contenida bajo el arrogante espíritu de Walter Chrysler. Tal así fue la historia que el mismo financió el proyecto con la finalidad que toda su familia también tengan su propiedad en el edificio. Una suite estaría destinada a su oficina y un lujoso departamento con el expreso pedido que “el cuarto de baño más alto de todo Manhattan para hacer sus necesidades sobre el resto de los habitantes”.

 

Chrysler Building, New York

Diseños de la aguja del Chrysler Building, New York

 

Mientras el proyecto se prosperaba, detenía y continuaba, la idea de la altura atormentaba a todos los que estaban relacionados a él. Simultáneamente, se construía el 40 Wall Street, ahora Trump Tower, que se estiraba unos metros para llegar a más altura, hasta 282 metros. Chrysler y Van Alen habían decidido crear en sorpresa la cúpula de su edificio de 56 metros. Todo se mantuvo en secreto y la última parte se extendió sobre el edificio en las últimas horas. El 40 Wall Street celebraba ser el más alto sin darse cuenta lo que estaba sucediendo.

Sin embargo, la alegría de Chrysler solo duró 11 meses cuando reconocían al Empire State Building como el más alto del mundo. Para Van Alen la victoria perduró en el tiempo al conseguir uno de los diseños arquitectónicos más atractivos e icónicos.

 

La construcción demandó casi año y medio, comenzando en septiembre de 1928 y finalizada el 27 de mayo de 1930. La restauración más importante de la estructura histórica se llevó a cabo a principios de la década de 1980.

Actualmente el edificio fue adquirido por un grupo inversionista de Abu Dhabi por $ 800 millones en 2008.

 

Chrysler Building, New York

Vista nocturna de Manhattan. Chrysler Building, New York

 

 

Visitando el edificio

Es posible ingresar de forma gratuita para ver el vestíbulo. Posiblemente sea el más adornado y costoso de toda la ciudad. Un mural increíble que cubre todo el techo de Edward Trumbull, finamente decorado es estilo Art Decó. Están representados los trabajadores y el homenaje a la aviación. Las paredes están revestidas de mármol traído de África, repitiendo los patrones del resto del lobby.

Está abierto al público de 8 a 18 horas de lunes a viernes, excepto los feriados. Dado que el resto del edificio está alquilado o pertenece a oficinas no es accesible a visitantes. Tampoco se ofrecen visitas a turistas.

 

Desde su inauguración hasta 1945 existía una plataforma de observación en el piso 71 llamada “Celestyal”. Por 50 centavos por persona, los visitantes podían caminar alrededor de las salas, con techos pintados con motivos celestes y pequeños planetas colgantes de vidrio mientras asistían a las vistas más espectaculares de Manhattan para esa época.

 

Chrysler Building, New York

Decoración y techos del Lobby del Chrysler Building, New York

 

 

Ficha técnica

Pisos: 77

Ascensores: 34

El edificio más alto del mundo desde 1930 hasta 1931.

Costo: $ 15 millones

La Corporación Chrysler vendió el edificio a mediados de la década de 1950.

391,831 remaches usados

Ubicación: 42nd Street y Lexington Avenue, Manhattan, New York

 

 

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Durante muchos años ha trabajado en la organización de viajes, con especialización en cruceros. También profesional del diseño y comunicación, fusiona en Discover Travel News sus dos pasiones. Ahora pasa gran parte de su tiempo estudiando e informándose para contar todo lo interesante, atractivo y diferente, con ideas reales y concretas, que el mundo tiene para ofrecernos.

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