Alquilar un barco vs. vacacionar en un hotel o crucero
Si algo nunca podrán ofrecerte los centros turísticos, hoteles, villas y cruceros es la flexibilidad y libertad de vacacionar en tu propio barco de alquiler.
Los pros de un velero o yate alquilado son:

The Mooring – Power charters. Foto gentileza The Moorings
- Tu mundo gourmet: El Chef personal te preguntará que te gusta o prefieres como parte de la planificación anticipada y a la carta. Igual que tener un cocinero en casa.
- Actividades a tu ritmo: Eliges el tipo de yate o velero de acuerdo a las actividades y al ritmo que quieras imprimirle; creando un itinerario junto con el capitán.
- Visitas: Islas más pequeñas, pintorescas y únicas, fuera de la ruta habitual. Muchas veces únicas para nuestro grupo. Todos los días tendrás la posibilidad de descubrir una playa, una bahía o un pueblo o puerto diferente.
- Equipos e instrucción personalizada: Equipos para la práctica de snorkel, windsurf, kayak o buceo. Y con la posibilidad de recibir instrucción personalizada.
- Mayor flexibilidad y libertar: Marcas tu propio ritmo. Tendrás libertad absoluta sobre cuando despertar, donde ir. Llegas a un lugar y no era lo esperado, siempre hay posibilidad de cambiar el camino en busca de otro.
- Una experiencia más próxima a la naturaleza: Una vez que el barco suelte el ancla en el lugar elegido, el encuentro con la naturaleza, el sonido del agua, e inclusive de una lluvia tropical repentina te dará la sensación de naturaleza pura.
- Posibilidad de navegar tu propio barco: Durante el viaje podrás aprovechar a descubrir y aprender trucos y secretos de navegación. El mismo capitán podrá enseñarte.
Las contras de un velero o yate alquilado son:
Es posible que para los amantes plenos del mundo náutico y de la navegación muchos de los contras realmente sean parte de sus favoritos del viaje alquilando un barco, pero en este caso estamos pensando en un viaje vacacional, para todo público, y no solo el navegante amateur o profesional.

The Mooring – Power charters. Foto gentileza The Moorings
- Espacios más acotados: Independientemente del tamaño y características del barco, siempre los espacios son más reducidos que en otro tipo de barcos grandes o hoteles. La cocina, el baño, dormitorios, todo tiene las dimensiones mínimas justas.
- Uso limitado de las instalaciones: Tanto el agua de uso en el baño o cocina requieren «modo ahorro». al igual que la energía. Todo funciona con recargas, de agua o baterías, cuando uno llega a un puerto. Mientras se está navegando, el ahorro debe funcionar.
- Veleros con menor control: Si bien el capitán podrá controlar completamente el velero en términos de manejo de las velas y maniobras, algo más poderoso incide en la navegación a vela: el viento y el mar.
- Relación con la tripulación: Elegir y dar con la tripulación indicada para tus vacaciones es muy importante.
- Menos aptos para mareos: Puede ser un gran problema para las personas que no pueden soportar los movimientos del barco. Hoy día hay muchas pastillas y pulseras contra el mareo. El mejor consejo sería: ¡Relájate y disfruta! Es la mejor manera de olvidar y dejar los malestares de lado.
- Mejor espacio de almacenamiento: Un viaje en barco de alquiler implica llevar menos cantidad de equipaje con uno. El lugar a bordo es acotado como mencionamos y esto incluye el espacio para maletas.
- Abstinencia de comunicaciones: Si no puedes vivir sin redes sociales, teléfonos o noticias, incluyendo tus días de vacaciones, debes pensar que a pesar de que tu barco está equipado con un rúter de internet wi-fi, la señal no siempre está disponible en ciertas áreas de navegación o lugares más vírgenes y distantes.
- Si tienes problemas de autoridad, hay un capitán a bordo: Solo puede haber un capitán a bordo, a quien se debe obedecer en todo momento.

