Stonehenge, Inglaterra

Los misterios de Stonehenge

Stonehenge, uno de los sitios arqueológicos más antiguos ha despertado la imaginación de los historiadores y del público desde hace siglos.

 

Este sitio prehistórico que se encuentra en Wiltshire, al sur de Inglaterra, siempre ha estado envuelto en misterio. Su naturaleza enigmática ha colaborado en su popularidad desde su redescubrimiento en el siglo XVIII. En los últimos años más de un millón de personas lo visitan anualmente.

Una de las características que lo hacen tan fascinante es su conexión folclórica con los rituales de los antiguos druidas; y gracias a ello ha sido protagonista de películas y programas de televisión.

 

En 1986 Stonehenge fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y su popularidad impulso la inclusión de cuerdas que evitan que el público se acerque demasiado y dañe las piedras. La única excepción que actualmente se está permitiendo se da durante el solsticio de verano e invierno y el equinoccio de primavera y otoño, cuando los visitantes pueden danzar e imitar los rituales entre los bloques de piedra.

Todo el misterio alrededor de Stonehenge impulso a muchos científicos y arqueólogos a la investigación exhaustiva del sitio. Hoy, si bien no contamos con todas las respuestas, existe una gran cantidad de documentación y estudios que develan muchos de los secretos del sitio.

 

Como se construyó Stonehenge

Stonehenge, como lo vemos ahora, no es obra de un solo período. Su construcción fue llevada a cabo en tres etapas a lo largo de 1500 años. Inicialmente, el monumento era solo un recinto circular rodeado por una fosa. Alrededor del 3100 a.C. la  zanja se cavó con picos de asta. A partir del 2600 a.C. comenzaron a utilizarse las piedras y en una tercera etapa, alrededor del 1600 a. C. se levantaron y distribuyeron los bloques como hoy los conocemos.

La meseta de Salisbury Plain, donde se encuentra Stonehenge, es de piedra caliza y se extiende a lo largo de 80 mil hectáreas. Podría haber sido utilizado como un lugar de entierros, que podrían haber sido precedido por un sitio sagrado de hace uno 10 mil años, considerando los postes de madera de esa data que se encontraron en el área.

En el año 2014, los científicos publicaron los resultados de un estudio que demandó unos cuatro años y en los que se utilizaron radares y otras técnicas no invasivas para inspeccionar el área. Curiosamente, encontraron una serie de santuarios neolíticos ocultos que evidencian que Stonehenge era una parte de un todo mucho más grande.

 

Stonehenge, Inglaterra. Vista áerea

Stonehenge, Inglaterra. Vista áerea

 

 

Materiales, transporte y construcción

En el monumento se han encontrado dos tipos diferentes de piedras: sarsens más grandes y otras piedras azules más pequeñas. Los sarsens, un tipo de arenisca, se pueden encontrar en yacimientos cercanos al sitio, y los arqueólogos creen que provienen de Marlborough Downs, que está a solo 30 kilómetros de distancia. Las piedras azules, por otro lado, vienen de una distancia mucho mayor, y se cree que fueron traídas desde Preseli Hills al suroeste de Gales, a unos 220 kilómetros de Stonehenge.

Como muchas cuestiones sobre Stonehenge, cómo llegaron las rocas al lugar sigue siendo un misterio. Un sarsen promedio pesa unas 25 toneladas, mientras que las piedras azules pesan entre 2 y 5 toneladas. Existen diferentes teorías sobre cómo llegaron estas piedras a Stonehenge, incluida la idea de que los glaciares llevaron las piedras azules a la llanura de Salisbury. Sin embargo, es más que probable que hayan sido transportados por humanos a través de vías fluviales y arrastrándolos por tierra.

Una vez en el lugar, lograr que los bloques se mantuvieran en posición vertical tiene que haber requerido bastante ingenio. Ahora se cree que los constructores utilizaron una técnica más asociada a la carpintería que a la albañilería, creando hoyos de mortaja y espigas sobresalientes para empalmar las piedras usando juntas de lengüeta y ranura. Por supuesto, levantar las piedras también habrá sido todo una odisea.

Una vez cavado el hoyo para las piedras, se colocaron postes de madera en la parte posterior del hoyo para que actuaran como refuerzo. A continuación, se colocó la piedra en su lugar y se la llevó hacia arriba con cuerdas mientras se colocaban escombros en el espacio vacio para mantener la piedra en su lugar.

Otro de los grandes misterios sobre Stonehenge está relacionado sobre quienes construyeron el sitio. Durante mucho tiempo se creyó que los druidas, paganos celtas, lo construyeron como lugar de culto, sin embargo, su construcción comenzó mucho antes de que  éstos existieran.

 

Recientemente, un grupo de investigadores utilizaron estudios de análisis de ADN para identificar los orígenes de los constructores. Después de analizar el ADN de las personas del Mesolítico y Neolítico en Gran Bretaña, notaron que había grandes similitudes genéticas con los agricultores de Europa Occidental.

Según un nuevo estudio presentado en la revista científica Nature: Ecology & Evolution, las personas que construyeron el colosal sitio de piedras eran procedentes de lo que hoy en día conocemos como Turquía en las costas del Egeo.

Después de analizar datos genéticos de seis personas del Mesolítico y 67 del Neolítico descubiertas en Gran Bretaña, se pudieron identificar grandes afinidades genéticas persistentes entre los cazadores-recolectores del Mesolítico británico y de Europa occidental.  Esto indica que alrededor del 4000 a. C., los «agricultores continentales» emigraron de la costa del Egeo hacia Gran Bretaña, reemplazando a los cazadores-recolectores que habían vivido durante mucho tiempo en la isla e introdujeron la zona en la agricultura.

Debido a que Stonehenge se construyó entre 3000 y 1500 a. C., los científicos concluyen en que los descendientes de estos inmigrantes continentales son los responsables de su creación. Sin embargo, lo más importante es que han logrado una ruptura importante en un debate centenario en torno a la revolución agrícola en su conjunto.

 

Stonehenge, Inglaterra

Stonehenge, Inglaterra. Vista lateral

 

Su historia ligada a la astronomía

Stonehenge se ha entrelazado durante mucho tiempo con la astronomía, particularmente debido al hecho de que está alineado en la dirección de la salida del sol del solsticio de verano y la puesta del sol del solsticio de invierno. Esto fue observado por primera vez en 1720 por William Stukeley, el arqueólogo británico que fue pionero en el estudio de Stonehenge.

Desde entonces, muchos astrónomos de renombre han estudiado Stonehenge, tratando de encontrar conexiones entre su construcción y las estrellas. Una de las teorías más famosas proviene del astrónomo estadounidense Gerald Hawkins. Su publicación de 1963 Decoded argumentó que Stonehenge podría haberse utilizado para predecir eclipses.

Estas conclusiones resultaron en la gran importancia dada al sitio durante las celebraciones de los solsticios, las fiestas y congregaciones al lugar cada año, y como mencionamos anteriormente, la posibilidad de habilitar el paso a los visitantes entre las piedras en esas fechas.

 

Parte de esta nota fue extraída de nuestro sitio colega My Modern Met.

 

 

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Durante muchos años ha trabajado en la organización de viajes, con especialización en cruceros. También profesional del diseño y comunicación, fusiona en Discover Travel News sus dos pasiones. Ahora pasa gran parte de su tiempo estudiando e informándose para contar todo lo interesante, atractivo y diferente, con ideas reales y concretas, que el mundo tiene para ofrecernos.

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