Castillo de Rosenborg

3 días en Copenhague

Si bien ciudades como París y Londres siempre despertaron mayor interés para los viajeros que visitan Europa, en los últimos años también han empezado visitar otras más pequeñas.

 

 

Especialmente aquellas que tienen mucho para ofrecer en los cultural, lo gastronómico e historia. Una de estas ciudades es Copenhague, la capital de Dinamarca.

Ubicado contra el Øresund, el estrecho que separa Dinamarca y Suecia, Copenhague se asienta casi en su totalidad en la isla de Zelanda, pero también una parte en la isla de Amager. Si a primera vista, casas coloridas, canales y calles estrechas nos traen a la memoria a Amsterdam, Copenhague tiene un encanto singular, un toque propio y distintivo.

 

Moverse en Copenhague

Copenhague es una ciudad, por su configuración y transporte, muy fácil para moverse. A pie o en bicicleta son las mejores maneras de moverse, recorrer y visitarla. Cuenta con un sistema de bicicletas compartidas con más de 2000 vehículos disponibles solo en la ciudad. Y lo mejor es que todas están equipadas con un sistema GPS, con un cargo adicional, que harán que te puedas mover rápido, fácil y sin perderte.

 

Cuando quieras salir del centro, el sistema de autobuses y trenes S-tog, es muy importante y vasta. Tanto el autobús como el metro operan las 24 horas, los 7 días de la semana, mientras que los trenes funcionan entre las 5 de la mañana hasta un poco después de medianoche.

 

La tarifa es plana, un costo fijo por el día o el período comprado, a través de la Copenhague Card. Sirve tanto para el metro, el bus y los trenes, y te quitará la molestia de tener que adquirir un billete cada vez, más aún si el idioma te es desconocido. Recordar que prácticamente todas las personas hablan también en inglés como segundo idioma. También es posible comprar un ticket individual si solo utilizarás un único viaje.  La tarjeta, que se puede comprar a través de una aplicación, también te da acceso a 87 atracciones, incluidos muchos museos. Conoce más detalles de la tarjeta en este link. https://copenhagencard.com/

Sin lugar a dudas, la tarjeta es una opción muy recomendable si vas a moverte por diversos lugares por varios días y visitando muchas de estas atracciones incluidas. Entre ellas incluye un paseo en barco por los canales, el castillo de Rosenborg, Christiansborg, el Museo Nacional, el Museo Amalienborg, el zoológico, el castillo de Kronborg, el imperdible castillo-museo Frederiksborg, y mucho más. En el sitio de la tarjeta puedes ver todas las inclusiones.

La tarjeta tampoco es muy económica, pero contemplando el transporte y las entradas, la recomendamos. Además,   los taxis tienen tarifas altas y no hay sistema tipo Uber disponible en toda Dinamarca.

 

Basada en la nota publicada en Currents, el blog de Seabourn

 

Nyhavn, Copenhagen

Nyhavn, Copenhagen

Día 1 en Copenhague

Lo primero que recomendamos es pasear por Kastellet, una de las fortalezas en mejor estado del norte de Europa. Con su extensiones de verdes parques, molinos de viento y atractivo histórico, es una de las mejores maneras de pasar la primer mañana en Dinamarca. Cada mediodía hay un cambio de guardia que todos aprovechan a presenciar.

Por proximidad entre los paseos marítimos, es ideal combinar con la visita a la famosa Estatua de la Sirenita. Construida en 1913, es uno de los hitos a ser vistos en cualquier visita a la ciudad. ¡Ya ha cumplido 100 años!

 

Después, te recomendamos dirigirte a Nyhavn, uno de los mejores barrios para pasear, deambular, probar la mejor cocina danesa, y ver en primera persona, los coloridos edificios que aparecen en todas las postales y pinturas de la ciudad. Perfecto para unos tragos y la primera cena.

 

 

 

 

Día 2 en Copenhague

Para comenzar el segundo día, y en pleno corazón de la ciudad, organiza la visita al castillo de Rosenborg. Este castillo de más de 400 años de antigüedad fue construido por Christian IV y ofrece recorridos para los visitantes que quieran profundizar en la rica historia del trono danés. Dentro del castillo puedes ver el Salón del Caballero y el Salón del trono de Coronación, custodiados por tres impresionantes tigres color plata de tamaño real. La entrada está incluida en la tarjeta.

 

Después del castillo de Rosenborg, es momento de visitar uno de los lugares más interesantes, no solo de Dinamarca, sino de toda Europa: Christiania. Es una comunidad de 900 personas que se encuentra un poco fuera del centro de la ciudad, que está fuera de la jurisdicción del gobierno danés. Su nombre oficial es Fristaden Christiania, o sea, Ciudad Libre de Christiania. Hay solo dos reglas que se imponen a los visitantes: divertirse sin acosar a sus habitantes, y respetar el «no tomar fotografías» donde están prohibidas. Muy simple, ya que se alienta a todos los que arriban a explorar sus cafés, muy diversos, restaurantes y locales de música en vivo.

Se puede visitar por cuenta propia o en algunas visitas organizadas, y también es un buen lugar para comprar algunos recuerdos con precios muy inferiores al de la ciudad. Este lugar se convirtió en el segundo lugar más visitado de todo el país. No hay autos, y solo puedes visitarlo a pie o en bicicleta. Además, de los cafés y tiendas, son imperdibles los murales callejeros. El metro llega hasta la ciudad.

 

Una vez de regreso al centro de la ciudad, te recomendamos la visita de los Jardines de Tivoli, ya que la tarde/noche es uno de los mejores momentos para hacerlo. Conocido como parque de diversiones, el Tivoli es mucho más que eso. Poseedor de una vegetación exuberante, una rica arquitectura y fascinantes luces, es una de las mayores atracciones de Copenhague. Perfecto para pasear por los senderos, acercarte a uno de los teatros estilo circo o tomar un aperitivo, hay docenas de atracciones increíbles para ver. La visita es mejor en estas horas cuando todo se enciende.

 

Christiania

Uno de los murales más famosos de Christiania. Fotografía: Nynke Fokma

 

Centro de Copenhagen

Centro de Copenhagen

Día 3 en Copenhague

Ninguna visita estaría completa a la ciudad sin conocer el Museo Nacional de Dinamarca, en el castillo de Frederiksberg . Como la mayoría de los países europeos, siglos de historia se entrelazan y es indispensable para apreciar en su verdadera magnitud cada lugar, cultura y ciudad. A través de los pasillos de este castillo-museo podrás aprender sobre la cambiante historia de Dinamarca. Objetos de cerámica, joyas y artefactos de varias épocas de la historia danesa. Hay mucho para conocer y los detalles sobre esta increíble visita las puedes encontrar en nuestra guía específica de Frederiksborg. La entrada está incluida con la tarjeta.

 

La siguiente visita debería ser la fábrica de cerveza Carlsberg. Carlsberg es una cerveza reconocida en todo el mundo, por su calidad. Aquí es su hogar, y para cualquiera que guste de esta bebida es una de las visitas imperdibles. Podrás aprender sobre la cerveza y sus orígenes, cómo la hacen, comer algo y, por supuesto, tomar una Carlsberg directamente del tanque.

Desde la fábrica de cerveza puedes caminar hasta Frederiksberg Have, uno de los parques más bellos y populares de Copenhague. Justo frente al parque está el zoológico de Copenhague, que es otra atracción increíble en sí misma. Si el zoológico no ajusta a tus intereses o tiempos, hay mucho más por ver.

 

 

Te recomendamos además dos increíbles relatos acerca de la ciudad de Copenhague. El primero de ellos, con algunas particularidades y novedades para quienes ya han conocido la ciudad:

 

 

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Durante muchos años ha trabajado en la organización de viajes, con especialización en cruceros. También profesional del diseño y comunicación, fusiona en Discover Travel News sus dos pasiones. Ahora pasa gran parte de su tiempo estudiando e informándose para contar todo lo interesante, atractivo y diferente, con ideas reales y concretas, que el mundo tiene para ofrecernos.

sergio@discovertravelnews.com

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