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DAC, Danish Architecture Center, Copenhague

El clima no es excusa para vivir Copenhague

Esta ciudad está considerada como una de las mejores del mundo para vivir. ¿Que el clima no es muy recomendable? Pues para los daneses el clima no es un tema. Han nacido y conviven con esa realidad podría decirse que en plena armonía.

 

Habíamos dejado el Regal Princess en abril en la ruta del ltico y volvimos a casa hoy en Copenhague para una travesía de 13 días que nos depositará en New York. Para gran parte de los pasajeros la capital de Dinamarca fue una parada más, pero para algo más de 900 personas significó, como a para nosotros, el puerto de embarque.

 

El clima no es excusa

Esta ciudad está considerada como una de las mejores del mundo para vivir. ¿Que el clima no es muy recomendable? Pues para los daneses el clima no es un tema. Han nacido y conviven con esa realidad podría decirse que en plena armonía.

Es común ver bebes durmiendo en sus cochecitos estacionados en la vereda o en un parque. Papá y/o mamá pueden estar cerca. O tal vez no. Acaso adentro de algún negocio mientras el niño recibe el aire frío, que es muy bueno para la salud porque los preserva de virus y bacterias.  Alguna razón deben de tener si consideramos que se trata de una de las comunidades con mayor expectativa de vida de todo el planeta.

 

Café Norden en Copenhague.

Café Norden en Copenhague. Foto Sebastián Arauz

 

 

Ah! las bicicletas

También pedalear los ayuda a estar en forma. En Dinamarca 9 de cada 10 habitantes poseen una bicicleta. La usan para ir a trabajar, para esparcimiento o sencillamente trasladarse. Ese hábito ayuda a que Copenhague sea mencionada como una de las capitales menos contaminadas del mundo.

El promedio es 1,6 kilómetros diarios. Y se usan todo el año, llueva o truene. Hay miles y miles…andando y estacionadas. Las usan niños (chiquitísimos) y ancianos. Todos respetan las señales de tránsito, levantan la mano cuando van a detenerse y también con las manos avisan hacia adónde van a doblar.

Hay sendas para bicicletas en todas las calles y hasta tienen semáforos exclusivos. Las ciclovías en esta ciudad suman 400 kilómetros.

 

Ciclistas por las calles de Copenhague

Ciclistas por las calles de Copenhague. Foto Sebastián Arauz

 

 

Escapadas

Pero vayamos a qué puede hacer uno en esta ciudad en un par de días, como estuvimos nosotros. Como no era nuestra primera vez allí le hicimos la pera a la famosa Sirenita que se ha vuelto un ícono de Copenhague y que los primerizos no suelen obviar.

Strøget es la peatonal comercial más transitada. Es una buena oportunidad para apreciar en sus vidrieras el célebre diseño de los países escandinavos, entre los que los daneses son expresión calificada.

Esta vez fuimos al Museo Louisiana de Arte Moderno que queda a unos 30 kilómetros de Copenhague y 10 kilómetros antes de Elsinore, donde está el famoso castillo que inspiró a Shakespeare para escribir Hamlet.

Lo más genial de este museo -ubicado en una zona residencial bellísima-, después de sus colecciones claro está, es la integración de su arquitectura con el entorno. El parque cuya barranca da hacia el estrecho de Øresund (en la orilla de enfrente se ve Suecia) está salpicada con esculturas de Jean Arp, Alexander CalderHenry Moore (mi favorito), Max Ernst, Max Bill, Henri Laurens, Louise Burgeois y Joan Miró.

 

A unos seis kilómetros de allí visitamos el Museo Karen Blixer. Se trata de la casa donde nació y vivió gran parte de su vida la célebre escritora danesa. Entre otras obras allí escribió Out of Africa, en la que se basó la película África Mía, y Babettes Feast, que en el cine se llamó El Festín de Babette.

Su tumba está en el grandioso parque de la casa en el que pueden verse caballos y vacas pastando. En 1963, año de su muerte, fue candidata al premio Nobel. Para muchos se lo merecía.

 

Museo Karen Blixer en Copenhague

Museo Karen Blixer en Copenhague. Foto Sebastián Arauz

 

Mi última recomendación es visitar el Centro de Arquitectura Danés (DAC en sus siglas en danés). Allí pudimos ver una muestra bautizada  Formgiving que muestra los trabajos del estudio llamado BIG (Bjarke Ingel Group), nombre tomado de las siglas de su fundador y numen del diseño local (con repercusiones en el mundo entero) Bjarke Ingels. Imperdible. Tiene 44 años y la obras y originalidad de propuestas deja sin aliento.

 

Les mentí…hay otra recomendación. Vayan al Museo Nacional. Tal vez haya una muestra como la que vimos sobre el imperio mongol llamada Tras los pasos de Genghis Khan. Hacía mucho tiempo que no veía una puesta deslumbrante como esta.

Bueno. Ya recorrimos demasiado para un par de días. La jornada prosiguió a la tarde con el check in en el Regal Princess. Volver a escuchar el  welcome back fue una música para el merecido relax después de tanto trajín.

 

Fotos gentileza de Sebastián Arauz

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Nino es periodista y gestor cultural. Fue corresponsal durante 18 años del Diario La Nación y dirigió el Centro Cultural Victoria Ocampo (Villa Victoria) en Mar del Plata. Presidió el Ente de Cultura de la Municipalidad de Gral. Pueyrredón y el Gabinete Social del Instituto Cultural de la Prov. de Buenos Aires.

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